domingo, 29 de abril de 2012

Carta al amor de mi vida.

Hoy, después de un largo tiempo te he vuelto a ver. Sigues siendo el mismo de siempre, tu aroma es el mismo, ese olor a tabaco que siempre está contigo, tus besos siguen sabiendo igual, tus caricias siguen dejando las mismas marcas. Y es que se siente tan extraordinario tener tu calor, sentir tu corazón latiendo a mil por hora. Cuando te veo y te siento cerca de mi, nada más existe, la tristeza desaparece, lo gris se vuelve multicolor. Todo es bello y sencillo si estás tú conmigo.  Y es que  ya no sé que hacer para que regreses a mi lado. Los días como hoy, quisiera que duraran por el resto de la vida. Ser feliz contigo, porque tú eres la razón por la cual mi sonrisa es pura y sincera. Tú tienes el poder volver locos a mi corazón, mi cabeza y mis pensamientos.  Me pones nerviosa, esa sensación que es mágica, tú tienes ese poder en mi. Ojalá pudiera detener el tiempo y quedarme contigo por siempre, sin complicaciones. Solos, tú y yo en un mundo mágico y bello en donde no exista nadie más que los dos amándonos loca y ciegamente. 

sábado, 21 de abril de 2012

Ultrasonido

Te atisbamos pequeñísimo y 
Asomado a la promesa de tu anatomía;
Inquieto nadador, 
Presunto ser,
Te observamos fijamente incrédulos,
Encandilado nuestros ojos, amorosos
Y tú, vos
Ignoto sexo y nombre, 
Ignoto destino
Persistías y persistirás aun.
Hasta cierto tiempo
En ese dulce

El más dulce vientre que habrás de conocer.


Byron René Flores Andrade. 
(Mi padre)